¿Como si fuera el último?



Seguramente escuchaste más de una vez la siguiente frase:

“Disfruta cada día como si fuera el último”

Te la repito para que la leas bien:

“Disfruta cada día como si fuera el último”


Si tengo que ser sincero, me resulta muy extraña esa frase. Si de verdad fuese mi último día no creo que lo disfrutase demasiado, tendría mil sentimientos antes de sentir disfrute. Me encantaría sentirme orgulloso de todo lo vivido y se lo feliz que fui los días anteriores a ese último día, pero difícilmente sea un día que pueda disfrutar.

También hay gente que recomienda vivir el día como si al siguiente se acabase el mundo. Acá ya no sería yo la persona que dejaría de existir al otro día, sino que seríamos todos los que dejaríamos de vivir. Sin embargo esta frase es mucho más perversa, porque si el mundo no se acaba, como efectivamente viene sucediendo, al otro día si hiciste lo que podría tener ganas de hacer un día antes de que se acabe el mundo, o terminaría en una cárcel o en un manicomio, o como mínimo me quedaría sin trabajo.

Yo creo que lo mejor es disfrutar el día a día al máximo, pero sabiendo que al día siguiente y los sucesivos, también los voy a querer disfrutar al máximo.

Andá

Andá, hacelo, intentalo, de verdad, nada es tan grave si sale mal, y si sale bien, lo único malo es no haberlo intentado antes.
 
 

Macarena


Macarena vive en Argenteuil, una comuna al norte de Paris. Su padre era colombiano y su madre francesa, y por suerte sacó los rasgos que más la beneficiaban de cada uno, lo que la hacía una bella mujer.

Nació en Colombia pero a los 6 años sus padres se separaron y junto a su madre se fueron a vivir a Francia, por lo que habla perfectamente español y francés.

Le gusta los sábados irse hasta el centro de Paris a sentarse en la plaza donde está la Torre Eiffel y mirar a los turistas. Cada persona es un mundo, pero en ese lugar ese dicho se potencia, por ser personas de diferentes lugares del planeta. Entre tanta gente de repente siempre hay alguien que le llama la atención, y lo mira más detenidamente. Se pone a imaginar de dónde será, que lo habrá traído a visitar Paris, a dónde irá después, etc.

A menudo se suele enamorar de la persona que imagina, porque siendo realistas, probablemente poco se debe parecer la persona real con aquella que ella crea en su cabeza. Cuando eso sucede, al llegar a su casa se pone a describir en un papel de una manera más detallada cómo cree que sería esa persona y se inventa una hermosa historia juntos.

Al otro día, el domingo,  sale a caminar por Paris, intentando cruzarse en forma fortuita con aquel hombre, forzar una charla, que eso se transforme en atracción, en un café, y en muchos años compartidos juntos.

Luego de varios años ella le confesaría sobre aquel escrito e historia inventada que plasmó sobre el papel.

Hoy, a sus 82 años, solo tiene una colección de historias inventadas guardadas en un cajón

Gurú


Un pensamiento que suelo tener al momento de tomar una decisión es plantearme el peor escenario posible, y la realidad es que ese escenario nunca es tan malo, además de ser muy poco probable y que finalmente jamás termina sucediendo. Si puedo lograr encontrar solución al peor escenario posible, la realidad es que dar ese primer paso me resulta mas facil.

También es verdad que me resulta mas fácil dar consejos a los demás que aconsejarme a mi mismo, y la principal razón es que cuando doy consejos a otra persona soy bastante mas objetivo, y cuando pienso en lo que yo debiese hacer, esa mínima probabilidad de que algo pudiera llegar a salir mal se transforma automáticamente y en forma subjetiva, en una probabilidad grande.

Creo que somos muchos los gurúes de los consejos, pero hay pocos aprendices.

Sentido de la vida

Uno se siente solo cuando no tiene a quien hacer feliz.

La felicidad, en la gran mayoría de las veces, se encuentra a través de otro. Nuestra propia felicidad se muestra haciendo felices a los demás. No es porque seamos altruistas, sino porque su felicidad es la que provoca la nuestra.

Cuando tenés una pareja, lo que más te hace feliz es verla feliz a la otra persona, eso te motiva y te estimula.

El ejemplo más claro es el de un hijo, porque no hay nada que rompa ese vínculo, y eso hace que ya no te sientas más solo, no por su existencia en si misma, sino porque siempre tendrás a alguien a quien querer hacer y ver feliz.

Lo que intento yo es romper con ese paradigma, aunque por ahí nunca lo pueda lograr. Es decir, poder tener la capacidad de estar solo y ser feliz igual, y no porque quiera estar solo, sino porque creo que si lo logro, después las relaciones interpesonales que tenga con la gente que quiero se van a dar de una forma más natural y mucho menos dependiente.

Hay una canción que dice “El sentido de la vida, yo no se cual es, pero tiene algo que ver con estar solo y disfrutarlo”.

Efectvamente, te diste cuenta, todo lo anterior fue una excusa para comentar sobre la canción y sobre su autora Carmen Boza, gran cantautra...te dejo el video de la canción:

 

Ganá 527 euros


Hay blogs que para lograr difusión regalan cosas e incentivan a sus lectores que compartan y trasmitan a sus amigos sobre el concurso para así llegar a más gente.

Yo no tengo nada que regalar más que ilusión. Hoy jugué a la lotería, como hago cada cierto tiempo, no porque crea que pueda ganar, sino porque me divierte tener la ilusión de ganarla.

Entonces para compartir mi ilusión, a los que comenten esta entrada, si gano la lotería, le voy a regalar 527 euros, que puede parecer poco, pero por solo haber dejado un comentario parece mucho.




Fecha de nacimiento

Me doy cuenta que estoy grande cuando tengo que poner mi año de nacimiento en alguna página de internet y tengo que ir muy atrás para encontrarlo.


Nos

Nos queremos, nos odiamos, nos envidiamos, nos ayudamos...pero igualmente nos seguimos juntando y amontonando.

(Si adivinás dónde es la foto te ganás un felicitado de mi parte)


¿Qué es el amor?

A veces me gustaría desaprender todo lo aprendido y ser inteligente como un niño.

Estas son definiciones sobre el amor de chicos entre 4 y 8 años:











Mi cerebro, el teclado y yo



A veces gano la batalla yo, y a veces él, y cuando me refiero a "él" estoy hablando de mi cerebro. En este caso quiso que deje de hablar de temas más rebuscados y se le ocurrió un juego.

Lo que hice fue escribir tres párrafos y cada uno tenía que tener 27 palabras que tenían que empezar cada una por una letra diferente del abecedario, pero no en cualquier orden, sino que tenían que seguir el orden según iban apareciendo en el teclado QWERTY.

"qwertyuiopasdfghjklñzxcvbnm"

Naturalmente lo hice sin ayuda del diccionario (ni consumo de alucinógenos) y lo que salió fue lo siguiente:

Que whisky extraño, raro, tomaron yendo unos idiotas o pedantes aristócratas sureños dejando frustradas grandes historias jocosas keynesianas localizando ñandúes zapateando xilofones carcomido vorazmente. Bueno, nada más.

Querido Walter, estuve recortando tiernos yuyos un interminable otoño, pensando arduamente sobre destruir fotos guarras haciendo juveniles karaokes lastrando ñoquis zonzos. Ximena contuvo vomito bailando nuestras melodías.

Quinto Windows estropeado rápidamente, tirado y ultrajado. Intento observar primitivos africanos saltando dunas finitas golpeando, hiriendo, jóvenes keniatas limpiando ñatas. Zonceras xenófobas cultivan violenta barbarie ninguneándo muerte.

Tenés un superpoder


Muchas veces me gusta preguntar a la gente qué superpoder les gustaría tener, me genera curiosidad, y me resulta interesante esperar respuestas originales, más allá que la mayoría dice “volar”, “leer los pensamientos”, etc.

Lo que muchos no se dan cuenta es que ya tienen un superpoder enorme y que no son conscientes muchas veces que lo tienen. Ese superpoder es tu propio pensamiento.

La realidad no existe, o por lo menos no tal como la ves, sino que la creas con tus propios

¿Por qué crees que cuando te quebrás el brazo ves a toda gente quebrada? ¿o cuando tenés un familiar esperando un hijo ves a todas mujeres embarazadas? ¿Es la casualidad? No! Es tu cerebro que vé lo que quiere ver.

Es un tema que es para charlar con un café o una copa de por medio en una mesa de un bar con ventana a la calle y dejando que pasen las horas sin que te des cuenta, pero lo que quiero es trasmitirte que ese superpoder que es el pensamiento, y que hace que crees vos mismo tu realidad al hacer que aparezcan embarazadas y gente quebrada por todos lados, hace lo mismo con tu visión de optimismo o pesimismo.

Si vos crees que todo está mal, todos son problemas y nada se va a solucionar…¿qué va a hacer tu cerebro? Exacto! Va a ver problemas por todos lados reafirmando tu pensamiento. En cambio qué pasa si vos pensás que todo puede mejorar y que siempre hay una solución…claro! Tu cerebro va a empezar a buscar soluciones, porque necesita reafirmar lo que pensás.

Si una persona busca problemas todo el tiempo, va a encontrar problemas, porque es lo único que vé. Si una persona busca soluciones todo el tiempo, va a encontrar soluciones, porque está convencido que las hay.

Asi que ojo con lo que pensás, que tu cerebro es mucho más poderoso de lo que crees.

Autosuficiencia



Con el transcurso de los años la sociedad evolucionó para que podamos ser cada vez más auto-suficientes.

Los problemas de este camino que tomó la evolución de la sociedad es que deja de lado una de las más importantes, sino es la más importante, de las características que tenemos como seres humanos, que es que somos seres sociables.

Cada vez más, y con gran ayuda de la tecnología, podemos ser autosificientes sin necesidad de tener ningún tipo de contacto con otra persona.

Pensá en el último viaje que hiciste. Ahora desde una silla podés organizarlo todo sin interactuar con nadie (hotel, pasajes, informarte sobre el lugar, etc). Antes un viaje implicaba una interacción con muchas personas antes de empezarlo. Incluso en el mismo transporte el objetivo es individualizar el entretenimiento (música, pantallitas, etc) lo que hace que no conversemos con la persona que viaja al lado nuestro.

El viaje es un mínimo ejemplo, ya todas son máquinas/ordenadores y podés pasar un día satisfaciendo todas tus necesidades sin interactuar con nadie. Ya todo se puede consultar y comprar mediante un ordenador, o máquinas instaladas en diferentes lugares.

Todas estas interacciones con la tecnología, antes las hacíamos con personas que reían, se enojaban, te miraban a los ojos y generaban un sin fin de sensaciones en nosotros mismos que hoy por hoy no somos conscientes de que las perdimos.

El extremo para mi, y ya lo comenté en alguna otra entrada, es el palo de selfie. Ahora ni siquiera interactuamos con otra persona para pedirle que nos saque una foto.

El mundo avanza hacia la autosuficiencia, pero no nos damos cuenta que lo que necesitamos en realidad son más abrazos, besos, miradas y charlas con un café de por medio. Pero eso ya nos parece hasta extraño.

Solo en este mundo puede ser noticia en las televisiones que haya personas con carteles en la calle dando abrazos gratis. Porque ahora lo que escasean no son los bienes, sino el contacto entre las personas.

Dudo



Hasta ahora ninguna idea logró convencerme de la razón de por qué estoy en este mundo. Desde razones religiosas y místicas, hasta las más pragmáticas no hicieron que pueda comprender si hay algún propósito que deba cumplir o por el cual vivir.

Cortázar escribió alguna vez: "Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha, al mismo tiempo, fue el no aceptar las cosas como me eran dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra madre era la palabra madre y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mí un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba. En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura, no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas."

Ojalá hubiese podido conformarme con alguna de las tantas ideas, algunas más cuerdas y otras más locas, de qué hago yo acá, pero no. Me hago preguntas todo el tiempo, y no niego que en algún punto me siento bendecido de poder hacérmelas, ya que eso es un indicativo de que no hay problemas terrenales que puedan afectar mí día a día y me nieguen la posibilidad de dudar. Hay gente a la cual le resulta mucho más difícil dudar, porque su día a día no se lo permite y tienen que actuar para sobrevivir, y bien dije sobrevivir, y no vivir.

Después están los que simplemente no les surge la inquietud, por lo menos no en los años de plena vitalidad. Tiene objetivos los cuales van cumpliendo sin preguntarse por qué o para qué y van avanzando mezclando momentos de felicidad y de tristeza, en sus mejores versiones, porque hay otros que ni siquiera tienen el placer de sentir y solo avanzan. Lo que no les deseo a esta gente es que esa duda les surja en sus últimos momentos de la vida, porque ahí mirando en retrospectiva puede ser muy frustrante preguntarse para qué uno hizo lo que hizo.

Una vez más, y con más sentido en este post que nunca, no esperes una verdad revelada al finalizar estas palabras que escribo, porque las pocas certezas que pueda llegar a tener me aburre compartirlas, así que una vez más comparto mis dudas, que tal vez, sean el motor que hace que siga avanzando.

No Coincido

No coincido para nada con la afirmación de la imagen, y me parece triste que alguien pueda pensar asi.


Sueños

¿En qué momento uno se vuelve conservador y el miedo supera a las ganas de arriesgar? ¿Por qué como sociedad llamamos locos a los que lucharon y lograron sus sueños? ¿Ser cuerdo implica la monotonía del día a día?

¿Por quë todos tenemos tan clara la teoría y se nos dificulta llevarlo a la práctica?



Día triste

Es lunes, entro en internet a leer el diario, y leo la siguiente noticia. Hoy es un día triste para los que sabemos disfrutar la felicidad de las pequeñas cosas.

El papel de burbuja ya no explotará: el principal fabricante cambia su modelo



Sealed Air, el fabricante de referencia mundial de papel de burbujas, se ha centrado en un nuevo producto para proteger los envíos que pierde lo más característico de este método de protección: el estallido.

Newair IB Express, como se llama el nuevo plástico de burbujas, viene a sustituir a Bubble Wrap, el icónico material que la compañía lleva vendiendo desde 1960, y entre otras bondades cuenta con que es más ligero, ocupa menos espacio, es más versátil y sobre todo es más barato.

El transporte de este tipo de producto es caro, con lo que si el producto ocupa menos espacio para hacer lo mismo el ahorro es considerable, sin embargo, también es más barato producirlo ya que se necesita menos plástico para producir la misma longitud de material.

A estos motivos también hay que sumarles las exigencias de las empresas de transporte que trabaja con plataformas de comercio electrónico como Amazon, que piden embalajes de menor tamaño y peso para poder optimizar mejor sus camiones, recoge The Wall Street Journal.

Martillo rojo


Los seres humanos solemos ser muy previsibles, por más que creamos que somos muy independientes en nuestras decisiones. .

Existe un juego que determina como somos todos más parecidos de lo que creemos. El objetivo es decir lo más rápido y sin pensar, un color y una herramienta. Naturalmente el otro día me hicieron participe de ese juego y dije lo mismo que el 80% de ma gente. Elegí rojo y martillo.

Intentando racionalizar mi decisión lo de martillo se puede deber a mi ignorancia con respecto a los nombres de herramientas entonces dije la que más veces había escuchado en mi vida.

Con respecto al color rojo, mirando a mi alrededor me di cuenta que pocas cosas de la naturaleza son de ese color, en mi dia a día creo que es el color que menos veo de los principales colores. Veo mucho verde, celeste, amarillo, etc pero rojo no.

Ahí fue cuando entendí porqué lo elegí, porque generalmente en lo que más pienso es en lo que menos tengo.

¿Por qué viajo?



Apelando más a la forma en que escribo en el blog de “vomitando párrafos” me hice la siguiente pregunta y el objetivo era no pensar demasiado, y responder las primeras 10 razones que me vinieran a la cabeza de por qué me gusta viajar:

¿Por qué me gusta viajar?

Porque me…

…saca de la rutina.
…hace disfrutarlo desde el momento en que ya lo imagino.
…genera adrenalina.
…hace sonreís muchas más veces al día.
…enfrenta a momentos inesperados.
…hace dar cuenta que lo diferentes no es tan diferente.
…permite aprender y enseñar.
…hace extrañar el lugar de donde vengo.
…crea recuerdos.
...hace que encuentre una razón más para vivir.

Seguro tengo muchas más razones, e incluso más válidas, pero esas fueron las 10 que primero se me ocurrieron.

Vida finita


Somos más de 7 mil millones de personas en este momento en la Tierra, lo cual parece mucho, pero si pensamos en la cantidad de gente que pasó por este mundo ahora estamos vivos apenas el 6,5% de toda la gente que alguna vez nació en este planeta.

Lo que me hace pensar es que somos parte de un momento de la historia de la humanidad tan prescindibles en forma individual como lo fueron nuestros antepasados y lo serán nuestros descendientes.

Hasta ahora los que mueren día a día son los demás, por eso no me afectan tanto sus muertes, aunque es verdad que cuanto más cercana a mi es la persona que muere sí me siento afectado emocionalmente, pero no tanto como si me dijesen que el que está por morir soy yo.

En ese caso me daría cuenta que todo seguiría más o menos igual sin mí en esta vida, todo seguiría avanzando y más pronto que tarde (en términos de tiempos de la humanidad) seré olvidado. Sería plenamente consciente de lo poco relevante que soy para el funcionamiento de la sociedad en su conjunto.

Eso hace que le reste importancia a mi propia vida, y al contrario de lo que podés pensar, eso me hace intentar disfrutarla mucho más, porque nada es tan importante para mí, como mi propia vida finita.

En MI lugar yo te diría que hacieras


Todos somos especialistas en resolver problemas ajenos, pero sin embargo nos cuesta mucho resolver los nuestros. 

Eso se puede deber a que somos muchos más optimistas con respecto a lo que le puede suceder al resto de la gente, sin embargo somos pesimistas en relación a lo que pueda sucedernos a nosotros.

También puede ser, y creo que es una de las principales razones, que es más fácil resolver los problemas ajenos ya que las consecuencias de esos actos no las vivimos nosotros, sino la persona a la cual aconsejamos. 

Al no sufrir las consecuencias si las cosas no salen como pensamos hacen que veamos de una forma más optimista el resultado y minimicemos la probabilidad de fracaso. 

En el caso nuestro al ser nosotros los que sufriremos las consecuencias si las cosas salen mal, hacen que magnifiquemos esa situación y nos haga pensar que la probabilidad de que salga mal sean mucho mayores a la realidad.

Por lo tanto los que dicen "en tu lugar haria" es porque no están en tu lugar y deberían de decir, "en mi lugar te diría que vos hicieses.".