Macarena


Macarena vive en Argenteuil, una comuna al norte de Paris. Su padre era colombiano y su madre francesa, y por suerte sacó los rasgos que más la beneficiaban de cada uno, lo que la hacía una bella mujer.

Nació en Colombia pero a los 6 años sus padres se separaron y junto a su madre se fueron a vivir a Francia, por lo que habla perfectamente español y francés.

Le gusta los sábados irse hasta el centro de Paris a sentarse en la plaza donde está la Torre Eiffel y mirar a los turistas. Cada persona es un mundo, pero en ese lugar ese dicho se potencia, por ser personas de diferentes lugares del planeta. Entre tanta gente de repente siempre hay alguien que le llama la atención, y lo mira más detenidamente. Se pone a imaginar de dónde será, que lo habrá traído a visitar Paris, a dónde irá después, etc.

A menudo se suele enamorar de la persona que imagina, porque siendo realistas, probablemente poco se debe parecer la persona real con aquella que ella crea en su cabeza. Cuando eso sucede, al llegar a su casa se pone a describir en un papel de una manera más detallada cómo cree que sería esa persona y se inventa una hermosa historia juntos.

Al otro día, el domingo,  sale a caminar por Paris, intentando cruzarse en forma fortuita con aquel hombre, forzar una charla, que eso se transforme en atracción, en un café, y en muchos años compartidos juntos.

Luego de varios años ella le confesaría sobre aquel escrito e historia inventada que plasmó sobre el papel.

Hoy, a sus 82 años, solo tiene una colección de historias inventadas guardadas en un cajón

6 comentarios:

  1. Espero wue sesn bellas y románticas historias.
    Besos.

    Un relato triste y tierno a la vez.

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    1. Intuyo que Macarena es una mujer romántica, asi que seguro esas historias deberían serlo también.

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  2. Respuestas
    1. Una Penélope más no correspondida...hasta ahora.

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  3. Las historias inventadas son las únicas que al final terminan contando...

    Saludos

    J.

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    1. Hasta las historias reales nos las terminamos acordando como queremos.

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