No es todo culpa tuya

Me quedé pensando el otro día sobre la entrada anterior, en la que te pregunté cuándo habías dejado de ser chico. Casi que te echaba la culpa de haber dejado de ser chico por haberte olvidado de dar vueltas carnero, no tirarte por un tobogán, o no hacer un pozo en la playa. La realidad es que tengo que admitir que no es toda culpa tuya, y la duda que me surgió también es saber cuándo los demás dejaron de verte como chico.

La intriga apareció cuando me dí cuenta que hay una gran cantidad de actitudes o acciones que a los “grandes” se nos condena por hacerlas, y a los chicos, no solo se les permiten, sino que se festejan.

Un chico que está comiendo, hace un provechito, y todos lo miran con cara de ternura y sonríen. Vos te tirás un eructo en la mitad de la comida, y excepto con los japoneses, quedás como un mal educado y probablemente ninguno de los que estàn compartiendo la mesa con vos, lo quieran volver a hacer.

Un chico se tira un pedito, sí, “pedito”, porque los chicos no se tiran pedos, sino peditos, y todos se rien como si fuese un chiste. Ahora vos querés hacer el mismo chiste, te tirás un pedo en medio de una reunión, y sos un desubicado.

Por último, aunque creo que ya va quedando claro, imaginate que una mamá va con un nene de 3 años por la calle y adelante hay un grupo de chicas de 20 años. El nene va y le un golpe en la cola a una de las chicas, inmediatamente ella se da vuelta, lo mira, se sonroja, se rie, y no pasa nada. Imaginate que puede pasar si yo hago lo mismo.

Lo que quiero trasmitir con lo dicho anteriormente no es que hay que ponerse a eructar, tirarse pedos y tocarle el culo a las chicas por ahí, sino que la sociedad en algún momento también nos fuerza a ser grandes, a tener actitudes de grandes y a comportarnos como tales. Lo que creo que tenés que intentar de hacer, es que eso no provoque que te inhibas para hacer otras tantas cosas que también se supone que son de chicos, y que un grande no debería hacer, como la lista de cosas que puse en la entrada anterior.

8 comentarios:

  1. Hace unos años salimos una tarde con amigos a caminar por la costa de Vicente Lopez, y en eso vi como una barranquita llena de pasto...y me fui y me costé al borde y empecé a rodar. No te imaginas la cara de mis amigos y las miles de frases "no podes!" que recibí... y aunque me puse roja de la verguenza, me cuesta entender porque se supone que eso de grande no se puede.

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  2. Todo se resume en que cuando somos chicos vivimos sin pensar y cuando somos grandes pensamos sin vivir.

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  3. Loreley, yo y tu niña interior te agradecemos que hayas hecho eso!

    Antonio, tenés razón, lo que me sigue dando vueltas en la cabeza es saber en qué momento se dá ese cambio, y porqué lo tomamos como natural.

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  4. Mientras haya gente como vos que se haga esa pregunta no será tomado como natural. En cuanto al momento es cuando dejamos de temer al cuco para tener miedo del hombre.

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  5. Desde mi punto de vista se le perdonan ciertas actitudes a los niños porque simplemente 'son niños' están aprendiendo y como dijo antonio no piensan en lo que hacen y por lo tanto no importan las consecuencias que vengan después..

    La ventaja de 'ser grande' es que podes 'saber' si vas a lastimar a alguien o no con lo que hagas..

    Quiero a mi niña interior, me hace feliz... Pero también quiero a mi mujer interior (por decirlo de alguna forma) porque no solo me hace feliz a mi, si no a los demás.

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  6. Tienes mucha razón, uno de los secretos de la felicidad es nunca dejar morir al niño interior, pues es él , el que nos enseña que se puede ser feliz con las cosas simples de la vida, con las sonrisas mas sinceras y las palabras menos rebuscadas.

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  7. Hola
    Te invito a pasar por mi blog

    http://rabiosoatril.blogspot.com.ar/

    Saludos,

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  8. para que no me pase nada malo comento que dejé de ser chico irresponsable cuando tuve a mi primera y hermosa hija, que a su vez fue motor para otras cosas como por ejemplo aprender a tocar la guitarra a los 32 años.


    sigo sintiendome chico en algunos momentos, como cuando juego con mis hijos en la plaza, o en casa, o voy al cine
    esos son hechos concretos de niñez

    los pedos, los eructos los sigo haciendo pero en la terraza de casa

    y xreo que dejamos hacer esas cosas para que no nos señalen y juzguen
    y ahi nos da verguenza, pudor, o vaya a sbaer que

    que buen tema para la parrilla delos jueves

    saludos

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