No Pensar

Muchas veces ya escribí en este blog sobre la buena, y a veces no tan fácil, actividad de no pensar. Hoy cuando llegué a casa tenía ganas de eso, asi que le pedí a mi cerebro que me ayudara a buscar la manera de poder hacerlo. Me dijo que abriera un Word y que él iba a hacer que mis dedos se movieran sobre le teclado sin la necesidad de pensar. Eso hice, y en el período que escribí todo lo que hay acá abajo, simplemente no pensé, escribí lo primero que me vino a la cabeza sin detenerme ni un segundo.

Esto fue lo que salió:

El otro día estaba caminando por la calle y me crucé con una cabina de teléfono de color amarillo. Decidí entrar para dormir una siesta, pero cuando estaba por conciliar el sueño sonó el teléfono. Era un señor de color naranja que me hablaba en un idioma que no logré en ningún momento de la conversación comprender. Me estaba contando sobre su infancia en el noroeste del segundo crater lunar, cuando de repente se me acercaron dos perros. Uno tenía forma de mono y el otro de chancho. El que se parecía a un mono me pidió por favor que lo acompañara a buscar una moto que había chocado a unas cuadras de ahí, porque no tenía la fuerza suficiente como para llevarla hasta el teatro en el que no trabajaba. Muy gentilmente lo fui a ayudar, mientras que el chancho decidió ir a tomar un helado de menta granizada. En el camino hacia donde estaba la moto el mono me contó que se sentía un poco desilusionado porque la mujer de su mejor amigo resultó ser una persona un tanto promiscua, pero justo cuando me estaba por contar lar razones de su apreciación, se le cayó un piano en la cabeza. Me pareció un tanto extraña la situación, miré para arriba y no había ninguna orquesta tocando, lo que fue más raro todavía. Igualmente seguí caminando un tanto apenado hasta que me tropecé y sonreí. La sonrisa me acompañó por 2 cuadras y se la contagié a 4 personas, pero se me fue. Eso se lo debo a Caperucita Roja, porque la vi muy preocupada intentando resolver un sudoku que le había regalado su abuela. Me pidió que no la ayudara, que lo quería resolver ella sola, pero con mis poderes de lectura de mentes, logré traspasarle la solución. Eso provocó que pudiera completar mi buena acción del día.


Por suerte salió bien, y en el período de tiempo en que lo escribí, liberé a mi mente de pensar en actos rutinarios y vanales.

12 comentarios:

  1. Filósofo, muy poca filosofìa hay en tus comentarios. Siempre son simples sonrisas. No digo que estè mal, pero...

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  2. Vos fumas algun tipo de yerba? jajajaja
    no mentira, genial! =) (y pongo la carita y me la banco, así que me uno al filosofo)

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  3. Martín: soy filósofo, no sofista.

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  4. Yo siempre trato de dejar mi mente en blanco, pero me recuerdo de dejar la mente en blanco y generalmente se me va a azul o verde.

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  5. Si con la mente en blanco generás una pintura surrealista tan brillante, como será cuando pienses.

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  6. Aah me siento identificado al fin con algún relato absurdo jaaa, copado el blog che.. saludos!

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  7. Me gustó mucho la idea,me dieron ganas de hacer algo así.Si algun dia publico uno de esos te lo dedico jajaja.
    :)

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  8. Me encantó tu idea, a mi me resulta muy difícil hacer este tipo de ejercicios... por una lado estámi imaginación que se deja llevar, pero por el otro está la razón que restringe todo lo incoherente, jaja. Besos

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  9. CREO HABER ENTRADO A ESTE BLGO YA UNA VEZ.. MMM. QUIZÁS USTED RECUERDE.

    ESTE BLOG DE SIMPLE NO TIENE NADA, AH. SÍ, LOS COLORES.

    PERO ESO DE NO PENSAR NO ES NADA SIMPLE.

    Y PENSAR, CON HAMBREN O SE PUEDE PENSAR (8)

    UN BESO GRANDE, LO ESPERO EN MI HUMILDE BLOG, JAJA.

    http://malatendida.blogspot.com :)

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  10. xD Muy buen ejercicio...
    No sé si vos jugás rol de mesa pero me hace acordar a uno de esos momentos tan anecdóticos de la vida en el cual dos amigos improvisaron un rol.
    Era algo un tanto parecido a lo que vos escribiste, no en trama sino en delirio.

    La verdad, genial
    =)

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